
Cerca de San Petersburgo, el nuevo oleoducto para la exportación de crudo ruso cruza bajo el Neva, que aquí tiene 600 metros de ancho. El río es una de las fuentes de agua potable y arterias de transporte más importantes de la región. Ni el tráfico marítimo ni la calidad del agua deben verse afectados por las obras. El túnel para el oleoducto tiene que tenderse bajo el lecho del río en condiciones geológicas complicadas - arena extremadamente fina mezclada con arcilla - con pendientes de siete grados.
A veces sólo hay siete metros de separación entre el túnel y el lecho del río, otras veces la perforación se realiza a 20 metros por debajo del nivel freático. El escudo hidráulico AVND2000AB excava el túnel de 775 metros de longitud bajo una elevada presión del agua subterránea. Una burbuja de aire comprimido en la cámara de excavación regula el apoyo del frente y permite así una excavación segura del túnel. Guiada por el sistema láser "LNS-P" y con un rendimiento medio diario de 21 metros, la máquina alcanza el pozo objetivo con precisión centimétrica.